En Turquía, donde Oriente y Occidente se entrelazan, existe una práctica mística que fascina tanto a viajeros como a locales: la ceremonia Sema de los derviches giróvagos. Más que un espectáculo visual, se trata de una manifestación espiritual profunda que tiene sus raíces en el sufismo, una rama mística del islam.

¿Quiénes son los derviches y cuál es su origen?

Los derviches pertenecen a la Orden Mevleví, fundada en el siglo XIII por los seguidores de Jalal ad-Din Rumi, el famoso poeta y místico persa que vivió en la ciudad de Konya, en el actual territorio turco. Rumi creía que la música, la poesía y el movimiento podían acercar al ser humano a lo divino. Tras su muerte en 1273, su hijo Sultan Veled organizó sus enseñanzas en una orden religiosa formal.

Fue dentro de esta orden que se desarrolló la danza giratoria, conocida como Sema, donde los derviches visten túnicas blancas y giran sobre sí mismos en un trance meditativo. Este movimiento representa el viaje espiritual del alma: el desprendimiento del ego, la unión con Dios y el regreso para servir a la humanidad con compasión.

Significado simbólico de la ceremonia

Cada elemento de la danza tiene un profundo simbolismo. El sombrero alto representa la lápida del ego; la túnica blanca, el sudario del alma. Al girar, los brazos se extienden: la mano derecha hacia el cielo para recibir la energía divina, y la izquierda hacia la tierra para compartirla con el mundo. El giro constante simboliza el movimiento del universo y la armonía entre el cielo y la tierra.

Importancia cultural y espiritual

Durante siglos, la Orden Mevleví tuvo un rol relevante en la vida espiritual y cultural del Imperio Otomano. Aunque la república turca moderna prohibió todas las órdenes sufíes en 1925 como parte de su proceso de secularización, la tradición logró sobrevivir y fue reconocida como parte del patrimonio cultural intangible de la humanidad por la UNESCO en 2008.

Hoy, los derviches no solo preservan una práctica espiritual, sino que también representan un puente entre el pasado y el presente, entre la religión, la filosofía y la expresión artística. Son un símbolo del alma turca, conectando a las nuevas generaciones con una rica herencia espiritual.

¿Dónde ver a los derviches en Estambul?

Si visitas Estambul, hay varios lugares donde puedes presenciar esta ceremonia:

  • Centro Cultural Hodjapasha: ubicado en un antiguo hamam otomano cerca de Sultanahmet, ofrece una presentación conmovedora del ritual Sema.

  • Galata Mevlevihanesi: antiguo monasterio mevleví convertido en museo, donde también se realizan ceremonias semanales.

  • Centro Cultural Yenikapı Mevlevihanesi: otro sitio histórico donde aún se celebran rituales tradicionales.

Presenciar esta ceremonia en vivo no es solo una experiencia turística: es una oportunidad de asomarse a una visión del mundo que valora la belleza, el silencio interior y la unión con lo trascendente.